Los castigos no enseñan

PUES YO ESTOY  MUY BIEN… O NO

 

La cantidad de veces que los adultos justificamos métodos o escisiones de crianza desajustadas con afirmaciones como que a nosotros nos lo han hecho y hemos salido bien, o que no nos ha causado problemas es inmensa.

Y lo erróneo de esta creencia tiene exactamente la misma dimensión.

 

Es decir, no es cierto que porque no seamos quizás conscientes de la huella que nos ha dejado una experiencia esa huella no exista. Del mismo modo que generalizar las consecuencias de algo a nivel emocional en TODAS las personas es querer hacer a todas las personas iguales. Y las personas somos diversas, así que la forma de sentir de cada uno en cada momento, nos podemos imaginar que casi más aún.

 

Castigos como método de crianza

Los castigos son un método punitivo de crianza que consiste en realizar un condicionamiento negativo que cambie un comportamiento que consideramos negativo en el sentido que sea. 

La base de un castigo nunca es entender que una acción está mal en realidad, sino asociar esa acción a una situación negativa que llega después . Es decir, que no existe un aprendizaje más allá de que alguien puede llegar y privarnos de algo físico o emocional.

 

Es decir, que lo que nos enseña el castigo no va enfocado a la situación que lo origina, sino que lo que permanece es que alguien puede ejercer poder de forma punitiva hacia nosotros y que tiene la capacidad de hacernos sentir mal. 

Lo que enseña el castigo es que estamos expuestos a lo que otra persona ha decidido que nos ocurrirá. Eso es lo que principalmente se queda como huella ante un castigo.

 

El castigo y sus características 

Las principales características del castigo son que

No existe relación directa con lo que supuestamente lo genera.

No ayuda a entender la situación de origen ni el motivo de que no sea adecuada.

Estamos expuestos a que otras personas nos hagan sentir mal cuando consideran que hemos fallado, por lo que sentimos indefensión.

Las relaciones entre personas se construyen a través del poder que pueden ejercer entre ellas, por lo que posiblemente esa criatura imitará el modelo de ejercicio de poder con otras personas sobre las que le sea posible hacerlo. 

Ha de subir de intensidad para que cause impacto.

Responde a una descarga emocional de quien impone el castigo hacia quien es castigado, y no a un raciocinio entre ambos. 

 

En una etapa como es la infancia en la que estamos construyendo nuestros modelos de relación y, nuestra identidad inicial y nuestra autoimagen y seguridad con nosotros mismos y con quienes y lo que nos rodea, el uso del castigo está demostrado que causa efectos a medio y largo plazo que pueden asociarse a dificultades en todos esos aspectos fundamentales del desarrollo infantil y muchos otros. 

Pero si tengo que hablaros de un efecto frecuente y que se observa a corto plazo, elegiría el impacto en la confianza y las relaciones familiares. En la seguridad que la criatura siente en su entorno más cercano y que construye en gran medida su seguridad en el mundo no solo en ese momento, sino en el futuro. 

 

El respeto y el castigo.

Es totalmente desajustada la creencia de que los castigos facilitan que tus hijos te tengan respeto. 

El respeto es un camino de doble vía, y no podemos educar en el respeto si no lo mostramos. Y el castigo , como vemos, no implica en ningún momento respeto ni educación. 

 

Nuestros hijos nos respetarán a través de una relación de confianza mutua, de la comprensión de cuales son los límites y realidades de su familia, de su entorno y de la sociedad. Desde el entender el respeto no solo como algo que ellos ofrecen, sino como algo que reciben porque todos merecemos ser respetados. 

 

Con esto no quiero decir que todas las personas que han sido criadas con castigos tengan traumas, porque sería caer en la generalización que al principio negaba. Pero si que el castigo no enseña sobre lo que hemos hecho mal, ni sobre el respeto, y tampoco sobre cómo deberíamos relacionarnos con los demás.

Y cada familia debe decidir qué quiere enseñar de verdad a sus criaturas. 

 

https://www.unicef.org/chile/comunicados-prensa/estudio-de-unicef-muestra-que-padres-y-madres-que-recibieron-castigo-durante-su

 

https://elpais.com/mamas-papas/2021-04-06/el-rincon-de-pensar-por-que-no-se-debe-usar-este-castigo-con-los-ninos.html